Festival Country suspendido.








FESTIVAL 


SUSPENDIDO 


DEFINITIVAMENTE


"Harto ya de
estar harto, ya me cansé". Así comienza la clásica
canción "Vagabundear" del catalán Joan Manuel Serrat
y seguramente, muchos se preguntarán qué tiene que ver esa línea
o esa canción con la Música Country y con la suspensión
de nuestro festival.



Tiene mucho que ver.



Quienes integramos la Asociación de Música Country de Uruguay,
A.M.C.U., hace ya varios años que venimos luchando contra la burrocracia
-sí, está bien escrito, no es "burocracia" sino "burrocracia"
- de la Intendencia Municipal de Montevideo y realmente ya estamos hartos.


Hartos de vagabundear
por pasillos, oficinas, departamentos, secciones, de escuchar a funcionarios
que no saben hacer sus funciones, que nos dicen una cosa muy seguros de lo que
dicen y que hagamos un trámite de tal y cual manera, que luego es contradecido
por otro empleado para tener que empezar de cero.


Hartos de perder
tiempo esperando que un simple expediente pase de un escritorio a otro y que
para ello haya una demora de semanas. Y decimos sólo semanas porque nosotros
estamos siguiendo esos expedientes al firme e insistiendo para que los muevan,
para evitar que mueran en el fondo de un cajón.



Hartos de que no nos den información vital que nos salen diciendo a último
momento, como si nosotros tuviéramos que saberla. Si no la saben muchas
veces ellos mismos...¿cómo pretenden que la sepamos nosotros???


Conociendo las demoras
y la burrocracia municipal, comenzamos los trámites hace meses solicitando
el uso del Pabellón de la Música, el audio para el festival y
la electricidad. Èramos ambiciosos y sabíamos que no íbamos
a recibir todo pero apuntamos a pedir más, para recibir más.

Hace un par de meses nos llamaron para comunicarnos que no nos concedían
audio porque tenían un desfile de Llamadas y lo iban a utilizar. ¿Llamadas
en diciembre?? En fin...

Les dijimos que no pasaba nada, que nosotros nos encargábamos del audio
y sonido y así lo íbamos a hacer. Teníamos todo para sonar
bien y potentes, gracias a nuestro amigo y miembro Víctor Viera.



Dejamos para lo último la habilitación de la luz, lo que se llama
la "bajada de luz" a cargo de la U.T.A.P. (Unidad Térmica de
Alumbrado Público). Esta oficina o departamento o lo que sea, nos había
"dado la luz" en los años anteriores (2011, nuestra primera
vez en el Pabellón de la Música y 2012, instancia en que el festival
debió ser suspendido por mal tiempo).

Y lo dejamos para lo último porque así lo habíamos hecho
en los dos años mencionados por haberlo recomendado en los procedimientos
la I.M.M. Ese era el último paso.



Pero resulta que cuando vamos a cumplir con ese último paso, el responsable
de la U.T.A.P. nos comunica que en estos últimos meses fue tomada la
resolución de no proveer de energía eléctrica a espectáculo
privados, o sea, a aquellos no organizados por la Intendencia Municipal de Montevideo.

Claro y concreto: nos quedamos sin luz.



Como los equipos de audio y amplificación y los instrumentos musicales
no funcionan con energía eólica ni con plegarias, nos vimos en
la imperiosa e indeseable necesidad de suspender el espectáculo ya que
no podemos solventar el alto gasto de generadores eléctricos y de personal
que los ponga en marcha y mantenga en funcionamiento en todo el horario del
festival.

Por supuesto, si este mero detalle sobre esta resolución hubiera sido
informada cuando comenzamos los trámites hace meses, nunca hubiéramos
largado la comunicación del festival. Lisa y llanamente nos hubiéramos
olvidado del evento. Punto final.

Pero evidentemente, de todos los empleados que nos atendieron, de todos aquellos
que leyeron nuestro expediente, parece que a nadie se le ocurrió pensar
que íbamos a necesitar electricidad y no creyeron conveniente informarnos
de nuevas resoluciones.



Reiteramos, nosotros no trabajamos en la I.M.M. por lo tanto, no conocemos cada
resolución nueva que sale.


Por eso ya estamos
hartos de luchar contra molinos de viento, de tener que lidiar con empleados
inútiles, ineptos, incapaces, lentos para todo menos para cobrar su sueldo,
que pagamos todos nosotros. Con departamentos y oficinas que deberían
trabajar juntos pero que no saben qué hacen, que dicen o qué tienen
que hacer o decir. Hartos de empleados que demandan sus derechos con esporádicos
paros y ocupaciones, pero parece que olvidan sus obligaciones: trabajar correctamente
y brindar un servicio eficaz .



Reconocemos que también existen esos empleados que han sido serviciales
y que nos reciben con una sonrisa en su trato. Respetamos a los que trabajan
bien y agradecemos el buen trato, aunque más agradeceríamos un
trabajo eficiente.



Se acabaron los festivales en Montevideo. Por lo pronto nosotros no volveremos
a organizar ningún otro. Bueno, por lo pronto aclaremos que se acabaron
los festivales de Música Country.



Claro, esto es Música Country. A quién le importa. Si fuera Murga
o Folklore o Canto Popular o Cumbia sería distinto. Respetamos la existencia
de otras instancias musicales pero parace que siempre nosotros somos "raros",
"foráneos", "proyankis", por lo tanto no importamos.


Disculpen la extensión
de estas explicaciones. No ha sido nuestra intención aburrir sino explicar
y de alguna manera egoísta, compartir nuestra bronca con todos que los
que nos siguen y nos apoyan.



Agrademos fervientemente a los músicos que incondicionalmente nos han
apoyado y han sabido comprender la decisión y nuestros inconvenientes
y si tienen algún comentario, los invitamos a dejarlo en nuestra página
de Facebook haciendo click
aqui
.



Asociación de Música Country de Uruguay

A.M.C.U.